El mal uso de las redes sociales en una etapa de "especial vulnerabilidad" como la niñez y la adolescencia puede agravar las situaciones de acoso escolar a través del ciberbullying o ciberacoso; este representa el hostigamiento a través de insultos, amenazas, envío reiterado de correos a alguien que no desea recibirlos, las humillaciones, la distribución de fotos trucadas, la suplantación de la identidad contra una persona a través de tecnologías interactivas, básicamente Internet y la telefonía móvil.
Los niños menores de 13 años no deben tener ningún tipo de perfil en redes sociales – ni solos ni acompañados- en ninguna red social. Los padres deben tener acceso directo y habitual al Instagram de sus hijos. El perfil de los menores debe ser cerrado. Controlar las fotos que se suben por los menores. Dialogar con vuestros hijos acerca de la necesidad de protegerse y cuidarse. Mantener normas entre padres e hijos acerca del uso de las redes sociales y, especialmente, de Instagram. Establecer un control parental para menores de 13 años.
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